martes, 15 de mayo de 2012

Foto Reportaje: "Polvito Mágico"

"Polvito Mágico" - Fotoreportaje
Daniel Vásquez sierra
Geraldine Castro Posada
Nelson Stiven Ocampo Monsalve

Trabajo solicitado para
Teoría de la imagen

Asesor:
Gabriel lotero

Facultad de comunicación social y publicidad
Medellín
2012

“POLVITO MÁGICO”
En un recorrido por la ciudad de Medellín, buscando una historia que valiera la pena contar, encontramos a una joven que no alcanza los 20 años de edad, para proteger su identidad le llamaremos Catalina.
Yo siempre lo  he tenido todo, bueno lo que para la sociedad es necesario para vivir feliz, tengo mi familia, mi casa, estudio en un buen colegio, era la chica popular, la que todos los niños querían tener, jajajajajaja, tenía ropa de marca y cualquier cosa material que yo pidiera, mis padres me lo concedían sin ninguna objeción, pero yo me sentía sola,  no me sentía llena era algo que me faltaba y no sabía que hacer, en lo único que pensaba era morir o al menos buscar una escapatoria, un lugar o alguna cosa que me alejara de esa vida que yo creía no era mía, y por supuesto lo encontré.
No en el colegio, no, claro que no ni en la casa ni con mis amigos ni familiares, lo encontré en el parque que quedaba a 15 cuadras de mi casa.
Un día soleado cuando salía del colegio a eso de las 2:30 de la tarde me pareció que sería perfecto ir a casa caminando, y me fui sin avisarle a mis padres ni a la ruta escolar, contaba con poco dinero en efectivo y mi tarjeta de crédito la había dejado en casa, no me parecía necesaria para ir a estudiar. Llevaba caminando unos 10 minutos y pasaba por un parque muy solitario, no como los otros donde los padres llevan a los niños a jugar, este era un lugar desolado a pesar de que contaba con jueguitos, así que decidí entrar allí, no estaba mi mamá todo el tiempo sobre mi diciéndome que hacer, como sentarme, como hablar, como caminar y esa infinidad de cosas que para ella eran necesarias para ser ‘una señorita “admirable”.
No había caminado mucho cuando un hombre no muy alto y algo trozo se me acercó, recuerdo muy bien esas palabras que me dijo, esas palabras que hasta hace poco creía que eran las que le habían traído la luz a mi vida o bueno, al menos el escape que tanto anhelaba.
¿Catalina pero que fue lo tan importante que este hombre te dijo que te quedaste como mirando al vacío?
Pues… me dijo ‘niña cuanto le doy’, en ese momento me asuste mucho, era alguien que yo no conocía y de los nervios le respondí ‘¿que tiene?’, él se dio cuenta de que yo estaba asustada y se río de mi y dijo ‘dígame cuanta plata trae’ y pues no me había fijado en eso a mi no me importaba mucho con cuanta plata contaba así que metí la mano en el bolsillo de mi uniforme y se lo entregué, mientras él lo recibía en la misma mano con la que le había entregado la plata él ponía otra cosa en ella, la empuñe y salí corriendo, solo quería llegar a casa y estar a salvo.

¿Qué era lo que te habían entregado que quisiste esperar a llegar a tu casa para abrirlo?
Yo en ese momento no lo sabía, lo que si sabía era que quería llegar a casa y allá descubrir lo que contenía, de modo que si me pasaba algo mis padres no tendrían que molestarse por buscarme.
¿Cuándo llegaste a tu casa que hiciste?
Pues lo obvio. Entre como todos los días, sonriente salude a mi madre que se encontraba leyendo un libro y luego subí a mi cuarto, me encerré y tome fueras para ver que era eso que aquel señor en el parque  me había vendido. Cuando lo vi me di cuenta de que se trataba de un polvo color blanco, trate de botarlo pero luego me entro la curiosidad y decidí  probarlo ya sabia de que se trataba y estando entre esas paredes que me asfixiaban quería ver si esto lograba hacerme sentir mejor y efectivamente lo hizo. Me sentía libre, tranquila sin nada por que preocuparme y nada podía quitarme en ese momento la felicidad tan plena que yo creía tener.

¿Catalina y después de eso, que ocurrió?
Paso lo que tenia que pasar, les dije a mis padres que me seguiría yendo para la casa caminando por que necesitaba hacer ejercicio, algo que a ellos les alegró pues siempre me recalcaban la importancia del deporte, lo que no sabían era que mi interés por caminar era que deseaba como dice Gaga ese “polvito del diablo”, llevaba dinero a veces más a veces menos, solo pensaba en salir de clases para poder ir por eso que me hacia soportar más mi estadía en la tierra.
¿Y cuanto pagabas por la droga o “polvito del diablo” como decidiste llamarle?
No lo se, yo solo le entregaba el dinero que tuviera en el momento no me quedaba a esperar cambio por que le seguía temiendo al sujeto, recibía mi parte y salía corriendo.
Y así transcurrieron dos meses hasta que un día el señor ya no estaba, espere un buen rato pero no llego, desesperada fui a preguntarle a un grupo de muchachos que se encontraban cerca, tenían pinta de malos pero a mi me daba igual yo solo quería obtener eso que me daba paz. Me les acerque y les pregunte por el señor, ellos me rodearon y preguntaron para que lo buscaba y pues yo les dije ‘para comprar drogas o que más creen’, me miraban de arriba abajo y luego uno de ellos dijo, niña, nosotros solo tenemos marihuana y heroína si quiere compra y si no ‘abrace del parche’. Aunque algo dentro de mí me decía que ya estaba yendo demasiado lejos. La compré, estaba desesperada, necesitaba algo que me calmara que me diera vida por que para mi eso era vida.
¿Catalina, no es malo combinar drogas?
Si claro, lo que pasa es que yo necesitaba sentirme mmm no se como decirlo ‘en otra dimensión’ y cualquier cosa que yo supiera que me lo proporcionaba sin pensarlo lo consumía. No me importaba si moría al fin y al cabo ese era mi gran anhelo. Varias veces antes de llegar a casa subía a un pequeño parque para complacer mis sentidos, mientras miraba la ciudad.
¿Cuándo hacías esto tus padres no se daban cuenta?
No yo siempre cargaba conmigo un tarrito de gotas para disimular y llegaba a mi casa de una a mi cuarto a hacer tareas, a veces mi madre se me acercaba para ver como estaba y si necesitaba algo, ella siempre ha sido muy cariñosa conmigo.
¿Alguna ves has llegado a pensar en el suicidio?
Si claro todavía lo pienso y lo deseo, recuerdo que cuando bajaba del parque que les comentaba por ahí pasa una quebrada y yo siempre paraba a observarla deseosa de terminar mi vida allí, me daba envidia ver como su agua corría con tanta libertad, y me daban ganas de experimentar lo mismo dejando mi vida en ella.

¿Tus padres se dieron cuenta de tu adicción?
No claro que no y que ni lo sepan, sería fatal para ellos arruinaría su vida ya es suficiente con que la mía sea un asco, estos años he logrado mantenerlo en secreto, mi relación familiar y mi rendimiento académico sigue siendo el mismo, pero cuando estoy sola puedo ser yo misma.

Catalina aun sigue consumiendo drogas mientras espera el día de su muerte.
FUENTE DE INFORMACIÓN:
Catalina nos pidió el favor de mantener su identidad oculta y de buscar a alguien que nos representara su vida, “una modelo”, que cumpliera con todas las características que a ella la distinguían, para contar la historia de como comenzó todo. La modelo es menor de edad, las fotos fueron tomadas y editadas  bajo la supervisión de sus padres con estrictas órdenes de seguridad.
Lugar de realización de las salidas de campo:
Las fotos fueron tomadas y producidas en un lugar apartado del municipio de bello donde catalina frecuentemente se drogaba. Cada mañana se desplazaba desde su casa en el barrio cabañas hasta la urbanización Amazonia, un lugar propicio según ella para relajarse y poder pensar. Algunas veces lo hacía en su casa, pero solo cuando sus padres no se encontraban en ella.
 

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